
¿Te ha pasado que el agua del fregadero se demora un montón en bajar, pero al revisar no está realmente tapado? En Santiago sabemos lo complicado que es lidiar con un fregadero que no traga bien, especialmente cuando no hay un tapón visible. Nuestra experiencia de 27 años en la Región Metropolitana nos indica que este problema suele surgir por causas técnicas puntuales que muchas veces pasan desapercibidas. Aquí te contamos por qué sucede y cómo solucionarlo al tiro, para que no te compliques más.
Cuando el agua baja lento pero no hay un atasco evidente, normalmente hay algunos factores en juego: acumulación de grasa y restos en el sifón; problemas de ventilación en las tuberías que impiden el flujo correcto; obstrucciones parciales en curvas o empalmes; o incluso un diseño o inclinación incorrecta de las tuberías, frecuente en casas antiguas del centro de Santiago y otras comunas con infraestructura mayor a 30 años.
Atender este problema rápido en comunas como Providencia, Ñuñoa o La Florida tiene muchos beneficios: evitas malos olores, previenes daños en muebles o pisos, ahorras dinero al no generar daños mayores y mantienes la cocina limpia y funcional, algo fundamental para las familias de la Región Metropolitana.
Para arreglarlo, lo más efectivo es limpiar el sifón retirando residuos con guantes, desatorar con movimientos firmes, verificar que la ventilación no esté bloqueada (en especial si vives en San Miguel o La Florida), y usar productos naturales como bicarbonato con vinagre para disolver grasas sin dañar tuberías. Si después de esto el problema persiste, recomendamos contactar a técnicos certificados SEC, especialmente en comunas como Peñalolén o La Reina, para que revisen a fondo sin arriesgar daños mayores.
Un ejemplo real: en Las Condes, una clienta llamó porque el fregadero traba lento. Descubrimos una acumulación oculta de grasa y ventilación deficiente. Tras limpiar, revisar ventilación y corregir ubicación de tuberías, quedó solucionado al tiro. En Maipú, otro caso fue por mala inclinación de las cañerías, corregido con un trabajo técnico.
Preguntas comunes: el costo de limpieza varía entre $30.000 y $50.000 CLP, según la complejidad y comuna, y es mejor evitar productos químicos fuertes que dañan las tuberías y el medio ambiente. El tiempo promedio para reparar este problema suele ser entre 1 y 2 horas, y hacer mantenimiento anual ayuda a prevenir estos inconvenientes, considerando la calidad del agua en Santiago.
En conclusión, si tu fregadero no traga bien pero no está atascado, no lo dejes pasar. Actuar rápido mejora la vida diaria en la Región Metropolitana y evita complicaciones. ¿Quieres que te ayudemos al toque? Llámanos al 226 837 000, nuestros técnicos certificados están listos para darte solución confiable y rápida.